LA CVC Y LA ALCALDÍA TRABAJAN ARTICULADAMENTE
Se busca reducir la temperatura y extender el efecto de enfriamiento, con la siembra de más árboles, la recuperación de espacios verdes y la creación de entornos frescos y saludables.
B-133 Buga, 29 de mayo de 2026
En Guadalajara de Buga, como en muchas ciudades del mundo, existen sectores donde la temperatura se siente más alta que en otras zonas. Estos lugares se conocen como “islas de calor”, zonas urbanas con espacios que tienen exceso de edificaciones, escasez de árboles y hace falta el sombrío, por lo que el calor se acumula, afectando la calidad de vida de quienes habitan allí.
Impactos principales
La salud se ve comprometida, pues el exceso de calor incrementa el riesgo de enfermedades y la mortalidad asociada a golpes de calor, así como problemas respiratorios; el consumo de energía eléctrica aumenta, por el uso constante de aire acondicionado o ventiladores; el medio ambiente sufre por mayores niveles de contaminación y emisiones de gases de efecto invernadero, lo que agrava el cambio climático.
Igualmente, el recurso más vital, el agua, también se deteriora, ya que las altas temperaturas reducen su calidad y disponibilidad. En conjunto, estas consecuencias muestran que atender las islas de calor no es solo una cuestión ambiental, sino una necesidad urgente para proteger la salud, el bolsillo y el bienestar de toda la comunidad.
Conscientes de esta realidad, la CVC y la alcaldía municipal, a través de las secretarías de Planeación y de Agricultura y Fomento, han iniciado un proceso de verificación y análisis de las zonas identificadas como “islas de calor”, dirigido a reconocer dónde el calor se intensifica y trabajar en soluciones que devuelvan frescura y bienestar a la comunidad, mediante la arborización, recuperación de zonas blandas y creación de corredores verdes para refrescar el entorno.
¿Por qué es importante?
“Más árboles significan calles más frescas y saludables. Reducir el exceso de concreto ayuda a que el aire circule mejor y la ciudad respire, porque al bajar la temperatura, disminuyen los riesgos para la salud, se mejora la calidad del aire y se reduce el consumo de energía”, explicó Armando Sanclemente, ingeniero ambiental de la CVC.
El beneficio es directo para todos: barrios más agradables, espacios públicos más cómodos y una ciudad que se siente viva y acogedora.
Este esfuerzo no solo busca combatir el calor, sino también fortalecer el sentido de comunidad. Las islas de calor son un desafío, pero también una oportunidad para que Guadalajara de Buga florezca y se convierta en un lugar más verde, ejemplo de ciudad sostenible y acogedora.
Proyectó: Idaly Herrera Briñez - Comunicaciones CVC. Tel: (602) 2379510
Revisó: Armando Sanclemente
Wilson García y Mauricio Guzmán Ferraro - Comunicaciones CVC










