¿LA CVC SE ENCARGA DE LA ERRADICACIÓN DE LOS ÁRBOLES?
La autoridad ambiental vallecaucana, la SEDAMA y el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo trabajan articuladamente para evaluar y atender árboles que representen riesgo para la comunidad.
B-104 Tuluá, 30 de abril de 2026
Los árboles hacen parte fundamental del paisaje urbano y del equilibrio ambiental de las ciudades. En Tuluá, su manejo se realiza a partir de información técnica consolidada en el censo arbóreo, que registra 28.664 árboles, pertenecientes a 78 diferentes familias botánicas, distribuidos en 121 barrios del municipio.
Los árboles, como seres vivos, pueden presentar en su ciclo de vida eventos de enfermedad, decaimiento y muerte, así como los humanos. Por lo tanto, necesitan mantenimiento, consistente en podas, fertilización y control de plagas y enfermedades, que garantizan su desarrollo adecuado y permanencia bajo condiciones seguras.
A diferencia de un entorno natural, el árbol urbano enfrenta presiones antrópicas constantes, dadas por la presencia de redes de servicios aéreas y subterráneas, presencia de vías, viviendas y escenarios que limitan su desarrollo potencial, haciendo necesario un manejo continuó y adecuado para armonizar su coexistencia con las actividades humanas.
El manejo del arbolado urbano en el municipio se desarrolla bajo un esquema de competencias entre diferentes entidades. Empresas de servicios públicos, como Veolia, cuentan con permisos rutinarios para realizar podas de mantenimiento, necesarias para conservar el adecuado estado de los árboles ubicados en el espacio público.
De igual manera, la empresa Celsia, que opera 14 circuitos eléctricos en Tuluá, cuenta con autorización para realizar podas que permiten mantener despejada la red eléctrica y evitar interferencias con el cableado.
Adicionalmente, cuando se reporta un árbol que presuntamente tiene una situación de riesgo, se activa un procedimiento para valorar su estado, grado de afectación y necesidades de intervención, siendo la CVC la encargada de emitir el concepto y autorización para este fin.
El riesgo asociado a la presencia de árboles en el entorno urbano suele generarse por el deterioro estructural, condiciones fitosanitarias graves o conflictos con la infraestructura. Estos factores pueden ocasionar volcamientos totales o parciales, caída de ramas debilitadas e interferencias con redes de servicios públicos (aéreas y subterráneas). Del mismo modo, pueden generarse daños en edificaciones, vías, andenes y mobiliario urbano, comprometiendo la seguridad de los peatones y el patrimonio público. Ante estas situaciones, los ciudadanos deben radicar una solicitud de evaluación ante la CVC, cuyos profesionales deben realizar una visita técnica de evaluación para analizar el estado del árbol, teniendo en cuenta aspectos como:
• Identificación de la especie.
• Forma y tamaño del árbol.
• Ubicación, para identificar si está en área pública o privada.
• Identificación de afectaciones a redes de servicios aéreas o subterráneas, vías o viviendas.
• Posibilidad de desarrollo, para validar que la especie está ubicada en un lugar donde pueda crecer.
• Estado fitosanitario (presencia de enfermedades, hongos o parásitos).
• Condiciones del tronco, ramas y raíces.
Cuando se identifica un árbol con riesgo de caída, volcamiento, falla estructural, afectación a infraestructura o conflicto con esta, la CVC emite un concepto técnico que faculta una intervención prioritaria o de emergencia, conforme a su competencia de evaluación técnica y expedición de la autorización, siendo relevante indicar que no ejecuta la intervención física, pues es el municipio el encargado de ejecutar la tala, poda o traslado autorizado, bajo las recomendaciones de la autoridad ambiental.
Este proceso se coordina entre la CVC, la SEDAMA y el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres (CMGRD) para salvaguardar la seguridad ciudadana y el patrimonio arbóreo local.
La autoridad ambiental reitera que los árboles cumplen un papel fundamental en la regulación del clima, depuración del aire, producción de oxígeno, provisión de hábitat a la biodiversidad urbana y calidad de vida a los ciudadanos, por lo que cualquier intervención debe realizarse bajo criterios técnicos y dentro de los procedimientos establecidos.
Por ello, se invita a la comunidad a reportar oportunamente los árboles que puedan representar riesgo, permitiendo que las entidades competentes realicen las evaluaciones necesarias y se adelanten las intervenciones correspondientes, de manera responsable y segura.
Proyectó: Isabella Carmona Salazar – Comunicaciones CVC
Revisó: Diana María Montes – Ingeniera ambiental
Edwin Martínez – Coordinador Unidad de Gestión de Cuenca Tuluá – Morales
Wilson García y Mauricio Guzmán Ferraro – Comunicaciones CVC










