- En el marco de la asamblea general de ASOCARS en Barranquilla, las CAR del país reiteran el llamado a proteger las especies de fauna silvestre.
- En lo que va del 2025 solo en el Valle del Cauca se han atendido 447 animales y cerca de 200 han podido reincorporarse a su hábitat natural o lugares especializados para la vida silvestre.
- Las CAR cuentan con 39 lugares especializados para la atención de la fauna silvestre.
B-61 Barranquilla, 31 de marzo de 2025.
A pesar de que en 2024 disminuyó la cantidad de animales atendidos, las Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible y Asocars reiteran el llamado a su protección, a no consumirla ni tenerla como mascota.
En el marco de la asamblea general de ASOCARS que se realiza en Barranquilla, jurisdicción de la Corporación Autónoma Regional del Atlántico, CRA, los directores de las CAR rindieron el balance en gestión de fauna silvestre, e hicieron un llamado a su protección, teniendo en cuenta que se aproxima Semana Santa, época en la que la carne de venado, tortugas hicoteas, lapa, chigüiro, babilla y armadillos, así como los huevos de iguana, son altamente apetecidas en algunas zonas del país, como parte de las tradiciones asociadas a esta celebración religiosa.
Es así como las CAR informaron que en 2024 atendieron 39.217 animales silvestres en los centros de atención y valoración y hogares de paso. Cifra alentadora, ya que, en 2023 fueron atendidos 42 mil individuos. En ambos años, más de la mitad regresaron a la libertad. Aproximadamente el 40% fueron reptiles, el 33% aves, el 26% mamíferos, y en menor proporción anfibios, peces y otros. Del total, el 47% corresponde a rescates, 27% entregas voluntarias, 23% decomisos y cerca del 3% otro tipo de origen, como traslados.
“Para el caso del Valle del Cauca solo en el 2025 se han atendido 447 individuos de la fauna silvestre de los cuales 140 han sido aves, 218 mamíferos, 89 reptiles; también en el mismo periodo se han logrado reubicar en su hábitat natural 179 animales”, afirmó Marco Antonio Suárez Gutiérrez, director general de la CVC.
Una de las acciones utilizadas por las CAR para la protección de la fauna, es la red OTUS, estrategia de monitoreo de la biodiversidad con enfoque comunitario a través del fototrampeo. En la actualidad las CAR cuentan con 1.094 cámaras trampa y para este año 2025 proyectan adquirir más de 820 nuevas cámaras distribuidas en el territorio nacional.
“Estas cifras demuestran el gran trabajo desarrollado por las CAR, que son las entidades ambientales que más logros y acciones ambientales reportan al país, ya que implementan las políticas ambientales, están y actúan en el territorio, gracias al trabajo articulado con entes territoriales, Policía, Ejército, Armada y comunidad, entre otros”, dijo Yesid González Duque, director de ASOCARS.
El calvario de Semana Santa
No obstante, el maltrato a la fauna silvestre especialmente a iguanas, persiste, al registrar más de 6.700 huevos de iguana decomisados en lo corrido del año. Tan solo CORPAMAG ha decomisado más de 5.800, práctica ilegal que pone en peligro la vida de las hembras, vitales para la regeneración de los ecosistemas locales y que desempeñan un papel esencial en la dispersión de semillas y la fertilidad del suelo. Según CORPAMAG, el tráfico de huevos de iguana no solo afecta la biodiversidad, sino también la salud humana, ya que su consumo puede transmitir la salmonelosis, una enfermedad que afecta los sistemas digestivo y nervioso, además, debido al sufrimiento al que son sometidas al extraerles sus huevos, esta actividad está considerada bajo el ilícito del maltrato animal.
De otro lado, en reptiles sobresale el tráfico de tortugas de agua dulce, conocidas como hicoteas, cuya captura aumenta en los primeros meses del año para el consumo en Semana Santa, que coincide con su época reproductiva, periodo de mayor vulnerabilidad, y de mayor importancia en su ciclo de vida: las hembras anidantes. En una temporada muy corta, miles de hembras en época reproductiva, junto con sus crías, son retiradas de la población, interrumpiendo su ciclo natural, y dejándolas en grave riesgo de extinción.
De igual forma, la especie Morrocoy es considerada “de buena suerte en la casa” por lo que son traficadas para comercializarlas como “mascotas”, sustrayendo de su función ecológica y causándoles muchas veces problemas en su desarrollo ya que son muy mal alimentados.
"Además de la educación ambiental y la conciencia ciudadana, una de las herramientas que tenemos como país, para frenar estas malas prácticas que atentan contra la supervivencia de las especies, es el ejercicio de la autoridad ambiental, que por más de 30 años hemos venido aplicando exitosamente, cambiando costumbres arraigadas en nuestra cultura, reconciliándonos con la naturaleza", manifestó González Duque.
Para frenar este delito, las CAR adelantan operativos constantes atendiendo las denuncias de la comunidad y las autoridades, al tiempo que intensifican operativos contra la comercialización y tráfico ilegal de fauna y flora silvestre en la época de Semana Santa.
Según la Ley de Delitos Ambientales - 2111 de 2021, competencia de jurisdicción penal, el aprovechamiento ilícito de los recursos naturales renovables será sancionados con prisión entre 60 y 135 meses de cárcel; sumado a esto, las multas que establezcan las CAR como autoridad ambiental en sus jurisdicciones, de acuerdo con lo establecido en la Ley 1333 de 2009, sobre procedimiento sancionatorio ambiental.
¿Qué pasa con estos animales?
De acuerdo con su capacidad institucional, las CAR cuentan 39 lugares especializados para la atención de la fauna silvestre, 23 Centros de Atención y Valoración (y/o Rehabilitación) de Fauna – CAV propios, 12 hogares de paso y centros de rehabilitación y 4 en otras categorías. Allí, los héroes de la fauna propician el manejo integral con consulta, evaluación clínica, examen físico, evaluación comportamental, diagnóstico diferencial y pronóstico, exámenes de laboratorio, tratamiento, cuarentena, alimentación, nutrición, rehabilitación y la medida de manejo correspondiente, como ser liberado.
“Uno de estos lugares es el Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre de la CVC en San Emigdio Palmira, un centro que cuenta con infraestructura tipo clínica y al menos 20 profesionales entre biólogos, médicos veterinarios, zootecnias y especialistas en fauna que están las 24 horas del día y los 7 días de la semana atendiendo y buscando la rehabilitación los animales que llegan hasta este lugar, buscando salvarles la vida y su reingreso a la vida silvestre”, puntualizó el Director de la CVC.
Cuando el animal cumple con el protocolo de atención para regresar a la libertad, la corporación define zonas acordes con su hábitat especialmente en áreas protegidas, para que logren desarrollarse naturalmente en su ecosistema, sin perjudicar a otras especies, procedimiento que realizan en coordinación y apoyo entre las mismas CAR, otras autoridades ambientales, fuerzas armadas, fundaciones, zoológicos, entre otros.
Algunos animales no pueden regresar a su hábitat natural porque se encuentran muy humanizados y no es posible recuperar sus instintos naturales; por ello, la Resolución 2064 de 2010 establece otras figuras denominadas Reubicación, entre las cuales existen más de 14 que incluyen: zoológicos, acuarios, red de amigos de la fauna silvestre, zoocriaderos con fines de repoblamiento, centros de investigación, liberación en semicautiverio, tenedores de fauna silvestre, entre otras. Para el caso del Valle del Cauca 7 animales en el 2025 han salido para reubicación.
Proyectó: Comunicaciones Asocars y CVC.